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Creciente burbuja de proyectos de macroplantas de biogás en Castilla y León – Manifestación sábado 22 marzo

Creciente burbuja de proyectos de macroplantas de biogás en Castilla y León

La proliferación de proyectos de macroplantas de biogás en Castilla y León está generando un intenso debate sobre su viabilidad y el impacto que tendrá en el medio rural. Según datos de la Consejería de Medio Ambiente, actualmente hay en tramitación 101 proyectos de plantas de biogás y 81 nuevas granjas porcinas en la región. En conjunto, estas granjas incrementarán la cabaña ganadera en más de un 7%, alcanzando un total de 4.622.582 cabezas de porcino.

Por su parte, la expansión de las plantas de biogás supondría un incremento del 34% en la cobertura actual, con nuevas instalaciones en todas las provincias: 6 en Ávila, 9 en Burgos, 11 en León, 7 en Palencia, 10 en Salamanca, 17 en Segovia, 10 en Soria, 15 en Valladolid y 16 en Zamora.

Críticas a la falta de regulación y debate social

Desde el PCE han manifestado su preocupación por la falta de un debate social y político sobre este modelo de expansión, denunciando que el proceso de implantación masiva de estas tecnologías renovables se está llevando a cabo sin una regulación territorial adecuada, permitiendo a las empresas de tomar decisiones sobre el territorio sin consideración por sus habitantes, mientras que el gobierno autonómico del PP aprueba las inversiones sin evaluar las controversias que generan.

En este sentido, Izquierda Unida ha criticado específicamente al consejero de Medio Ambiente, Suárez Quiñones, a quien acusan de actuar como un promotor empresarial más que como un político defensor de los intereses de la comunidad.

Oposición a la implantación masiva de macroplantas

Diversas plataformas ciudadanas, movimientos sociales y colectivos rurales se han sumado a lo que consideran una «invasión de proyectos». Según denuncian, la Junta de Castilla y León ha retrasado la regulación del sector, a pesar de que el Plan Regional del Biogás 2024-2034 debería haber entrado en funcionamiento este año. Mientras tanto, los proyectos continúan tramitándose sin una planificación clara.

Los impactos ambientales también preocupan a los opositores. Según Greenpeace, en 2023 se realizaron 449 mediciones de agua en Castilla y León, revelando que el 17,65% de las aguas destinadas al consumo, el 65,26% de las aguas superficiales y el 68% de las aguas subterráneas estaban contaminadas por nitratos. La organización ecologista recomienda reducir el uso de fertilizantes y la ganadería intensiva para frenar la contaminación, medidas que contrastan con las políticas implementadas por el gobierno regional.

En definitiva, la expansión de las macroplantas de biogás y las macrogranjas en Castilla y León está generando un creciente rechazo en el mundo rural, donde se teme que la falta de regulación y control acabe perjudicando el medio ambiente y la calidad de vida de los habitantes de la región.

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